Fátima 2004

Miles de fieles fueron en procesión a Fátima

La peregrinación partió a las 6 de la Catedral y fue engrosada en el recorrido hacia la ermita. Pidieron y agradecieron por trabajo y salud. La misa solemne fue oficiada por el sacerdote Humberto López. El obispo Juan Rubén Martínez no asistió porque se encontraba en la Confederación Episcopal Argentina.

Cuestión de fe. Los seguidores de la Virgen de Fátima participaron en la celebración con fervor religioso para pedir y agradecer.

Setenta mil personas peregrinaron ayer hasta la ermita de Fátima, ubicada en Villa Lanús, para renovar una tradición que comenzó en la década del 60 y que año tras año cobra más fuerza.

A pesar del fresco que se sintió en la mañana de la víspera, un número importante de fieles se concentró frente a la Catedral, minutos antes de las 6, para dar inicio a la peregrinación a Fátima 2004. Como todos los años, el núcleo que unió el centro con la periferia de la ciudad marchó por las calles Félix de Azara, siguió por la avenida Rademacher, Cabred y Uruguay, hasta La Rotonda, para tomar finalmente la ruta 12, arteria de comunicación directa a la ermita de la virgen de Fátima.

Cientos de fieles de todas las edades se sumaron a la procesión durante el recorrido, especialmente después de La Rotonda, donde una gran cantidad de personas de la zona de Campo Las Dolores, Itaembé, A 4 y de barrios como el San José Obrero la engrosaron hasta formar un grupo compacto. Sin embargo, hubo quienes prefirieron adelantarse, caminando por la ruta 12, para esperar a la Virgen de Fátima en su santuario.

Durante las primeras horas del domingo el tiempo se tornó inestable, el sol estuvo oculto hasta la media mañana, por lo cual muchos de los fieles optaron por combatir el frío con un buen mate, té o café, acompañado por las infaltables chipas que ofrecían al costado de la ruta. Tampoco faltaron aquellos que llevaron sus radios portátiles para seguir la trasmisión de la procesión por las radios LT17 y Tupá Mbaé.

Pasadas las 8, la multitud llegó al puente sobre el arroyo Zaimán y una hora después, la imagen de la Virgen ingresó al predio del Colegio de Fátima, entre fuertes aplausos y miles de pañuelos blancos que fueron agitados por los presentes.

Los cadetes de la Escuela de Policía tuvieron la responsabilidad de custodiar a la imagen durante la mayor parte del trayecto.

Peregrinación. La imagen de la Virgen partió a las 6 desde la Catedral y llegó a las 9 a Villa Lanús.

 

Misa solemne

El encargado de dar la bienvenida a los peregrinos y de oficiar la misa fue el sacerdote Humberto Jesús López, quien excusó la ausencia del obispo Juan Martínez, quien se encontraba en la Conferencia Episcopal Argentina.

El sacerdote, en una breve homilía, destacó el lema de la marcha “Con María denles ustedes por Dios de comer”. El cual unió a los fieles en el caminar como pueblo de Dios en la fe. También se mostró satisfecho y sorprendido por la cantidad personas que llegaron a la parroquia.

A las 11 hubo otra misa destinada a los enfermos y discapacitados. Por la tarde, en tanto, hubo dos celebraciones más. La primera, a las 15.30 para los de habla guaraní y con la segunda, destinada especialmente a los jóvenes, finalizaron las festividades.

Una cuestión de fe

La mayoría de los fieles llegaron a la ermita para cumplir una promesa o hacer algún pedido. Algunos expresaron que todos los años realizan la procesión por una cuestión de fe.

Ana María y su hermana Rosa, participan de la peregrinación desde hace más de diez años, pero esta vez fue para ellas la más emotiva porque contaron con la compañía de la pequeña Mariana, hija de Ana, quien tiene apenas un año y ocho meses de edad y pasó por un estado grave de salud hace un tiempo atrás . “La Virgen me acompañó durante el tiempo en que mi hija estuvo mal. Le prometí que apenas se recuperaba la traería a la ermita, es por eso que hoy estoy acá junto a mi pequeña”, dijo la mujer.

Una situación similar atrajo hace tres años a Carlos y Laura, cuando uno de sus familiares estuvo mal de salud y nada los ayudaba a encontrar consuelo. “Siempre escuchábamos hablar de la Virgen de Fátima pero nunca tomábamos la iniciativa de venir; hasta que un día escuchamos por la radio que se iba a realizar una peregrinación por su día y allí estuvimos. Este es el tercer año que venimos y es para agradecer por la salud y el bienestar de nuestra familia”, contó Laura mientras su esposo se prestaba a ingresar al predio.

Para Dora, en cambio, esta fue la primera vez que caminó junto a la Virgen hasta Fátima. La mujer expresó que se unió a la caminata para agradecer el puesto de trabajo que obtuvo su esposo hace unos días, luego de años sin actividad. “Siempre vengo al santuario, pero esta es la primera vez caminando y es porque la virgencita nos ayudó a que mi esposo consiguiera trabajo y eso no tiene precio. Creo que con sólo venir hoy caminando no terminamos de pagar esta gran ayuda, pero es una forma de empezar”.

Una multitud. Miles de personas participaron en la tradicional caminata hacia la ermita de la Virgen en Villa Lanús.

 

El 13 de mayo de 1917

Cuenta la tradición que la Virgen de Fátima se apareció por vez primera un 13 de mayo de 1917, a tres niños pastores en una localidad llamada Cova de Iría, en Portugal. Entonces, Francisco, Jacinta (hermanos) y Lucía, de ocho, siete y diez años respectivamente, vieron a la madre de Cristo flotando en una nube, rodeada de una luz brillante y sosteniendo un rosario.

La Virgen citó a los niños en el mismo lugar y cada día 13, durante seis meses. “Después regresaré aquí una séptima vez”, les dijo. María confió tres secretos a los pastores. Y predijo un gran signo el día del encuentro de octubre. Entonces, más de 70 mil personas fueron testigos de un fenómeno “increíble” del sol.

.

Apostillas

• Devotos. Los primeros fieles comenzaron a llegar a la ermita, caminando por el costado de la ruta 12, desde las 7 de la mañana. El grueso de la peregrinación llegó a las 9, pero hasta el mediodía hubo gente que se acercó caminando.

• Jóvenes presentes. Miles de adolescentes asistieron a la celebración para renovar sus votos de fe acompañados por sus padres o amigos. La mayoría partió desde la Catedral, los menos se sumaron a partir de La Rotonda.

• Vendedores ambulantes. Los comerciantes también se hicieron presente. Tanto en el interior del predio de la parroquia de Fátima como en el exterior. Se ofreció desde empanadas, pollo asado hasta estampitas con flores y artesanías. También se pudo observar la oferta de entretenimientos como el tiro al blanco.

.

En familia. Muchas parejas asistieron a la celebración con sus hijos.

Fuente: Diario “El Territorio”

Deja un comentario